| Iglesia de Santo Tomás de Aquino |
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| Situación: | | Av. de César Augusto, 41. |
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| Datación: | | Siglo XVIII. |
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| Estilo artístico: | | Barroco. |
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Esta iglesia presenta una planta similar a la cercana iglesia de Santiago, aunque
sus dimensiones son mucho más reducidas, siguiendo las normas dadas por
San José de Calasanz, que recomendaba para su orden templos pequeños
y modestos.
Forma parte del Colegio de las Escuelas Pías, donde el pintor Francisco
de Goya aprendió sus primeras letras.
Del conjunto original sólo restan la iglesia, el patio y parte del claustro,
pues las restantes edificaciones del actual colegio corresponden a reformas posteriores,
de mediados del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
Situada entre el ángulo de la antigua calle de las Escuelas Pías
con la de Boggiero, su planta se halla ligeramente elevada sobre el nivel de la
calle por dos gradas de piedra de Calatorao. De estructura fuerte y sólida
es un espléndido ejemplar del renacimiento zaragozano del siglo XVIII con
reminiscencias barrocas, construida en ladrillo según la tradición
aragonesa y con zócalo de piedra de sillería.
El templo tiene forma de cruz latina de una sola nave, con crucero y ábside
poco pronunciado y un magnífico retablo en el altar mayor. Desde el coro
hasta el crucero corre una galería de tribunas bajo las cuales se cobijan
los altares a derecha e izquierda. Ocho robustas pilastras sostienen la bóveda
de medio cañón dividida por arcos fajones. La cúpula termina
con una linterna de arcos en forma de ajimez de estilizadas columnas. En los ángulos
formados por los arcos torales y el anillo de la cúpula hay altos relieves
de los cuatro evangelistas. Hay también seis vidrieras laterales y en el
muro del altar mayor existe un lucillo en el que está colocada la estatua
del arzobispo fundador de la iglesia, Don Tomás Crespo Agüero, arrodillado.
Ahí reposa su corazón.
Esta iglesia fue panteón de los Padres Escolapios hasta poco antes de prohibirlo
las leyes. Durante la guerra de la Independencia, además de los catorce
religiosos que murieron, recibieron sepultura otras personas.
La fachada del templo es de piedra de sillería y el resto incluida la cúpula,
es de ladrillo. Las torres se adelantan sobre el centro dando cierta preeminencia
a éste, donde se encuentran las hornacinas de los santos, Santo Tomás
de Cantorbery a la izquierda y Santo Tomás de Villanueva a la derecha.
Aproximadamente a la misma altura en los cuerpos correspondientes a las torres
había dos huecos con puertas de madera donde se guardaban dos cuadros.
Dichas puertas se abrían en determinadas solemnidades. El de la derecha
que alberga a San Roque todavía se conserva. El de la izquierda en el que
estaba San Juan Bautista se suprimió y el cuadro se llevo al comedor de
la comunidad.
En la parte más noble de la fachada se ve la escultura en piedra de Santo
Tomás de Aquino encuadrada por columnas que presentan a los lados sendas
volutas. En el cuerpo superior sobre la hornacina de este santo existe un ventanal
en forma de ajimez que guarda la vidriera por donde más luz entra en la
iglesia. El ático ostenta el escudo de las Escuelas Pías rodeado
de curvos y rectos relieves de piedra.
Los campanarios tienen dos cuerpos el inferior cuadrado y sencillo tiene los huecos
para las campanas. Sobre éste, otro octogonal corona las torres, y sobre
él aparece el capitel con la veleta. Sobre la cúpula de ladrillo
el tejadillo a escamas de plomo y encima una bola y la cruz.
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