 |
 |
Recientemente, el sorprendente y originalísimo arte mudéjar de Aragón
ha sido galardonado con la más preciada declaración, la de Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO.
Si el románico es el arte propio y genuino del norte de Aragón,
el mudéjar en sus diferentes épocas (desde la fusión con
el románico, pasando por el gótico hasta el renacimiento) lo es
del resto de la Comunidad y abarca desde pequeñas iglesias rurales hasta
la mismísima Seo de Zaragoza.
El Mudéjar de Aragón surge como un fenómeno de fusión
de dos culturas y religiones, la islámica y la cristiana. Si bien el primer
mudéjar nace en Daroca a partir de fábricas románicas, y
por ello se trata de un arte contenido y adaptado a lo cristiano, a medida que
su arquitectura se afianza adquiere mayor libertad a lo largo de los siglos llegando
a decoraciones riquísimas de corte completamente musulmán.
Al igual que en el caso de Teruel, el mudéjar de Zaragoza es especialmente
hermoso en sus campanarios que suman a su elegante altura un verdadero "revestimiento"
de filigrana de ladrillos y azulejos coloreados.
|
|
 |