 |
 |
En la actualidad, Zaragoza es una ciudad moderna con las ventajas y los inconvenientes que eso conlleva. A la vez que las infraestructuras urbanas han ido creciendo
y modernizándose, han surgido nuevos problemas, el aumento de tráfico ha causado
problemas de atascos y masificación del transporte urbano a pesar de la renovación de
éste, con nuevos y cómodos autobuses.
La Zaragoza del futuro afronta los nuevos retos con ánimo y sin
perder las señas de identidad propias. Para demostrarlo podemos
encontrar obras como la remodelación de la Plaza del Pilar que ahora
se abre a un espacio múltiple, que abarca desde la Iglesia de S. Juan
de los Panetes, donde se encuentra la fuente de la Hispanidad,
pasando por la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, el Ayuntamiento,
la Lonja y finalizando en la, recién recuperada, Catedral de La Seo de
S. Salvador.
Esta ciudad se caracteriza por estar situada a orillas del río más caudaloso de la
península Ibérica y el más largo de España, el Ebro. En sus dos márgenes podemos ver las
diferencias entre dos formas de concebir una ciudad: la margen derecha, clásica y antigua y
la izquierda nueva y revolucionaria arquitectónicamente, y entre ellas los puentes. Puentes ya sea mediavales como el de
Piedra (situado sobre los cimientos del puente romano), del pasado reciente como el de Santiago, o el de Hierro de estilo Modernista y construido con las técnicas
de la Torre Eiffel y recientemente peatonalizado y mejorado con dos calzadas laterales
suplementarias para el tránsito de vehículos, pero no podemos olvidar los nuevos, que tratan
de unir más ambas orillas, como el de Las Fuentes o el de La Almozara.
En los últimos años la población se ha estabilizado en torno a los 600.000 habitantes, lo que la convierte en la
quinta ciudad del país, gracias principalmente a su posición estratégica a unos 300 km. del Mediterráneo,
del Centro de la peninsula, del Cantábrico y de Levante.
|
|
 |
|
 |