[música] IX Festival Internacional de Benicàssim
||> txt :. Gimeno Sarrato ||> dsñ:. Sergio Pacheco
Crónica del FIB.
El Escenario Verde recogió algunos de los momentos más emblemáticos del festival, con Suede ahuyando como gatas enceladas, Beth Gibbons repartiendo besos, la de Goldfrapp dando rienda suelta a su ramalazo operístico, unos Blur algo ya mayores para ir de eternos adolescentes, Moby dándonos clases de castellano o Beck tirándose por los suelos, después de vomitar toda su creatividad.

Cocktail de la leche
Desde el Escenario Fiberfib.com y el Escenario Motorola, que resultaron ser el mismo, Moloko volvieron a encandilar al público, con un derroche de energía por parte de sus miembros mientras, unos muy yayos para estos trotes 808 State, cantaban con un micro metido literalmente en la boca, The Faint nos dejaban con las ganas (no acudieron finalmente), Swayzak nos decepcionaban sobremanera, y Chop Suey o Katerine fundían los corazones del incomprensiblemente exiguo público que lograron arrastrar. Los 2 Many djs y Groove Armada, así como Todd Terry y Jori Hulkkonen, se llevaron la ovación del público.

Mejunjes varios
El Escenario Club se llenó de los sonidos más arriesgados del festival, con los Suicide y sus ganas de no acabar nunca, The Postal Service -de lo mejor-, un estupendo Erlend Oye, la gritona horrible de Adult, el cuasiheavy Magas, unos desinflados -conforme avanzaba la actuación- Kitbuilders, un anacrónico aunque divertido Louie Austen, Ciëlo y su cambio de rumbo estilístico, Grado 33 (si hubiesen encontrado disposición para actuar) o Echoboy y sus versiones. Por cierto, Ellos levantan pasiones entre chicas e incluso chicos.
El Chill Out estuvo bien, lo que pasa es que cabía poca gente y permanecimos en él poco rato. Y la fiesta de presentación estuvo muy amena con los gallegos Deluxe, que tienen muchos fans, fíjate, la Costa Brava y los sosillos de Budapest.