[moda] Estornudo primaveral
||> txt :. Mona de Seda ||> dsñ:. Sergio Pacheco
La estación en la que más hormonas se desbocan y más alergias se desencadenan ha llegado y todos y todas queremos saber cómo estar a la última.
Hay varias tendencias, como todos los años. Eso sí, el consumidor final es el que marca lo que se va a ver en las calles.

Safari por doquier
Por un lado está un estilo como de explorador total que se lleva mucho, quizás como influencia de los Thornberrys. Los colores son los propios de tan selvática experiencia: sienas, tostados, arenas, musgos y en general, todos los colores militares, eso sí, sin ningún elemento que denote un ramalazo belicista, no nos vayan a confundir con Charlotín. Es el estilo que más va con los amantes de los deportes de riesgo y los domingueros en general. Así que nada, a emular a Ace Ventura y a dar palique a los bichejos.

Neon lights
Si lo tuyo es salir hasta que vuelve a anochecer un par de veces, tienes que combinar los granates y coñacs con blanco y marino desde ya mismo. Sólo así podrás pasar despercibido/a entre todo el mundo que, indefectiblemente, se habrá apuntado al carro a estas alturas. La clave está en los complementos. Cinturones muy ochenteros otra vez, que ya huelen, zapatos ochenteros, bolsos ochenteros y hasta móviles que parecen ochenteros, ya que ahora tienen tantas cosas que necesitan volver al tamaño ladrillo de los que aparecían en Corrupción en Miami. Los maquillajes se siguen sofisticando con cada temporada, así que pronto se podrá lucir un rostro un tanto clown sin sentir vergüenza ni remordimientos. Vosotras mismas.

Cardo borriquero
Otra de las tendencias es el look Rottenmeyer, ideal para masoquistas y maniáticos incondicionales de la raya diplomática. Si quieres ahuyentar a los pesados babosos borrachos durante todo el fin de semana porque no estás para comer nabos, no cabe duda que ese aire de alta ejecutiva con elegancia en la mirada por encima del hombro, te va que ni pintada. Sólo tienes que escoger lo más granado de tu vestuario habitual de oficina -o de ir a entregar currículums en su defecto- y combinarlo con un top ajustado con algún aplique que emita reflejos y unos tacones palmeros de aguja. Arrasarás de envidia en ellas y de placer visual en ellos, que sin embargo se sentirán demasiado intimidados para atreverse a invitarte a una copa. Con un moño alto serás el destino final de todas las críticas de las pijas más abyectas. Que sufran, las podencas de ellas.

Barriobajero chic
Pantalones desgastados o descoloridos en casa en plan cutre con algodón y lejía, camisetas ajustadas, cortes de pelo tipo cenicero con las puntitas teñidas de rubio, aro en una oreja y anillo gigante en el pulgar, con camiseta horterilla más lavada que la cara de Beatriz Rico en UPA desde que hace de embarazada, para chico; y chaquetas de chándal antiguos, con bolso de polivinilo de colores chillones y coletas de tonta del bote, para chica, es lo que se llevaba la temporada pasada. Ahora, si quieres que se te identifique bien con tu barrio periférico y barato, tienes que pasarte al peinado tipo Shon Goku y los pantalones con raya vertical en color contrastado, porque todavía no puedes ir con crestita, ya que si no, parecerías de una zona normal de la ciudad. Si eres chica, tienes que ponerte rastas o teñirte en cuatro colores en casa, con tinte de oferta, a ser posible con malas trazas, para que el resultado sea entre gincho y punky radical.