Existe un conjunto
de bellos seres que han desencadenado nuestros sueños
húmedos más siniestros y nuestros
anhelos de inmortalidad más lúbricos.
Estas damas de la noche, desde la literatura, el
cine o la música siempre han estado ahí
para deleitarnos con sus artes y zambullirnos en
una nebulosa de sensaciones que descargaran nuestra
adrenalina a raudales. Para ellas va este homenaje
en el que intentaremos desgranar los entresijos
de su oscuro mundo, repleto de sobresaltos y murciélagos.
Elvira
Quizás el nombre de Cassandra Peterson no os diga
nada pero, sin embargo, si decimos Elvira -y vuestra tía
la del pueblo no se llama así- estamos seguros
de que pensaréis de inmediato en "la chica
de vanguardia que tiene retaguardia". Nuestra lúgubre
aunque conspicua dama de la noche de hoy es el contrapunto
macarra al glamour rancio de Vampira, nuestra anterior
entrega.
Su interpretación de pequeños papeles en
multitud de películas, telefilmes y series de televisión
han hecho
que sea un personaje habitual en las retinas de sus fieles
fans. Ella es la showgirl más buenorra de "Los
diamantes son para siempre" y la stripper y bailarina
de muchos filmes y series, entre los que destaca "Ike
y Tina" y su rol de motorista rutilantemente atractiva
de "La gran aventura de Pee Wee", uno de los
metrajes más extravagantes del franjeado en blanco
y negro Tim Burton. Entre pócimas y brebajes toma
el relevo de Vampira en su show, o mejor dicho, clona
el de ésta bajo el título "Elvira's
Movie Macabre". Tras 119
programas y la posterior demanda de Vampira por robo del
personaje -juicio que ganó Vampira por goleada-,
Cassandra decide seguir adelante con sus pequeñas
apariciones televisivas como personaje freak en la
televisión.
De cuando en cuando nos alegra la vista con uno de sus
filmes, donde interpreta su alter ego favorito luciendo
unos cardados espectaculares, uñas de espanto y
el luto riguroso. Así, Elvira (Elvira, Mistress
of the dark) nos presenta a la susodicha heredando una
mansión situada en mitad de un pueblo perdido.
Después de revolucionar a su población juvenil,
el resto de los lugareños acaban incluso chuperreteando
ovejas. De fondo, su tío brujo malvado intentará
hacerse con la herencia de modos un tanto ariscos y torticeros.
Hay que decir que cuando se estrenó en televisión
en España, en los primeros años de las privadas,
Antena 3 se llevó toda la audiencia esa noche,
en aquellos momentos de Quién sabe dónde
y deprimentes programas sobre la Guerra del golfo que
nos zambullían en el desánimo a todos y
se nos hacía necesaria una buena dosis de entretenimiento.
La segunda película (Elvira's Haunted Hills, 2001),
que no se estrenó en su día en España
ni siquiera en video, se sitúa en el oculto mundo
de Carpanthia en 1851, para en seguida trasladarnos a
la actualidad, donde Elvira viaja a París con su
sirvienta Zou Zou para ser entrevistada por la revista
Can-Can. Memorable es la actuación de la actriz
Mary Jo Smith en el papel de Zou Zou. Tras unos cuantos
contratiempos, acaban en el castillo de Vladimere Hellsubus
y Elvira tiene unos sueños en los que se le aparece
la difunta esposa del dueño del castillo, que guarda,
cómo no, un asombroso parecido físico con
nuestra protagonista.
Su personaje ha imbuido su personalidad a la actriz hasta
el punto de controlar todo el merchandising de la misma.
Así podemos encontrar desde muñecos tipo
Barbie con su aspecto de vestida para matar espectros,
hasta juegos de ordenador como Elvira's Horror Trivia
Game y Elvira's Monster Smash, puzzles de Elvira o incluso
postales animadas a través de internet.
Nuestra Dama nocturna, inmortalizada en cera en el Wax
Museum at Fisherman's Wharf de San Francisco -simple casualidad
es que habitualmente reciba premios de la comunidad gay-
siempre seguirá en nuestros corazones palpitantes
y nuestras cortadas venas. No te pierdas el próximo
capítulo de las Damas de la Noche, donde desentrañaremos
los misterios que rodean a Lili Munster.